Mercado con «buen rollo»
El espigón de Fomento acoge hasta el domingo ‘Las Noches del Puerto’, un compendio de artesanía y gastronomía tradicional.
El espigón central de Fomento, solitario el resto del año, tiene estos días un aliciente para paseantes, turistas y curiosos. Se trata del Mercado de las Noches del Puerto, que, por cuarto año consecutivo, vuelve a Gijón con artesanía y productos tradicionales. Desde el 30 de julio hasta este domingo, 16 de agosto, todo el que lo desee puede adquirir pulseras de cuero, bolsos, pendientes, colgantes, jabón ecológico y productos de lo más variopinto, todos ellos elaborados de forma artesanal. Para el que prefiera disfrutar de delicias gastronómicas, también cuenta con puestos de comida tradicional. Empanadas, chorizos, bollos preñaos, caramelos y frutos secos son unos pocos ejemplos de lo que se puede encontrar dando una vuelta por los puestos del mercado, que cuenta con un bar con terraza, donde poder tomarse unas sidras contemplando el Puerto Deportivo.
María Meana organiza el mercado. Además, elabora joyas con plata de manera artesanal. «Primero hago el diseño y preparo el molde que voy a utilizar. Luego fundo la plata, la pulo, la decoro con azabache o brillantes y, por último, la sueldo», explica. María destaca que «lo mejor de este mercado es que es una feria participativa y hay muy buen rollo». Óscar López viene desde Navarra con Miren, su mujer. Ambos regentan un puesto de frutos secos bañados de caramelo llamado Art-Tafaylla. Óscar es nieto del artesano que ideó los famosos caramelos de El Caserío. «Heredé este caldero de mi padre, que a su vez lo heredó de mi abuelo y no lo cambio por nada del mundo», afirma mientras tuesta unos piñones.
Taller de pintura
La novedad del mercado este año, es el taller de pintura para todos los públicos, consistente en dibujar estampas del Puerto que serán expuestas los días que dure el mercado. Klara Konkoly-Thege dirige esta actividad. «El objetivo es animar a la gente a expresarse y dejar libre su fantasía», explica. «La mayoría de los que dibujan son niños. Los adultos son más tímidos», añade mientras cuelga un dibujo en un mural. Carmen García, del Obrador San Cosme, elabora bollos preñaos, empanadas y otros productos tradicionales asturianos. «El mercado se consolida, viene gente de fuera y como ye pequeñín, nos conocemos todos», afirma.
El principal problema que todos los artesanos señalan es el mal tiempo. «Hubo días de tener que cerrar y marchar de lo que llovía», explica María José Pérez, de Indi-Cuero. La crisis también se hace notar. «La gente está reacia a los precios», afirma María Meana. Según Óscar López, «en Gijón, la gente sabe diferenciar los productos y apreciar la calidad y eso ayuda ante los ‘piratas’».
Fuente/elcomerciodigital.com/
